Carta de Tu Hígado: ‘No Me Estoy Quejando… Pero Ya No Estoy Bien


Querido tú,

No suelo hablar.

No duele cuando empiezo a fallar.
No te aviso fuerte.
No te obligo a parar.

Y por eso… me ignoras.

Trabajo todos los días para ti.
Filtro lo que comes.
Proceso lo que bebes.
Limpio lo que tu cuerpo no necesita.

Sin descanso.

Sin pausa.

Pero últimamente… algo no va bien.


No fue de repente.

Fueron pequeños hábitos… repetidos muchas veces.

El exceso de azúcar.
El alcohol “ocasional” que dejó de ser ocasional.
La comida rápida.
Las noches sin descanso.

Leave a Comment