Las enfermedades respiratorias pueden afectar a personas de todas las edades, especialmente durante los cambios de clima o en temporadas de mayor circulación de virus. Adoptar hábitos saludables y medidas de prevención puede ayudar a reducir el riesgo y a cuidar mejor la salud.
1. Mantén una buena higiene de manos
Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón durante al menos 20 segundos ayuda a eliminar gérmenes y reducir la propagación de infecciones. Si no tienes acceso a agua, puedes usar gel desinfectante.
2. Evita tocarte la cara
La nariz, la boca y los ojos son vías comunes de entrada de virus y bacterias. Reducir este hábito puede disminuir el riesgo de contagio.
3. Mantén los espacios ventilados
Abrir ventanas y permitir la circulación de aire ayuda a reducir la concentración de partículas en ambientes cerrados.